LOS VALORES EN LA VÍA 

      

PRINCIPIO DE LA CONFIANZA EN LA NORMALIDAD DEL TRÁFICO
 Todos los usuarios de la vía pública que se comporten siguiendo el principio de responsabilidad y, por tanto, cumplan las normas de tráfico, tienen el derecho a esperar que los demás usuarios también las cumplan y, por lo tanto, hagan uso adecuado de ellas. Este principio nos diría: «Ten confianza, que en general todos van a cumplir lo establecido». No obstante, a pesar de lo establecido por este principio, los usuarios deben prever los comportamientos defectuosos de los demás, como veremos en el principio siguiente

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          PRINCIPIO DE LA RESPONSABILIDAD 
Todos los conductores y demás usuarios de la vía pública asumen la responsabilidad de cumplir la normativa existente, evitando ser un peligro u obstáculo para los demás usuarios, adoptando un comportamiento adecuado en cada momento y asumiendo las consecuencias de sus actos. Aunque todos los principios que vamos a tratar son importantes, éste lo es posiblemente más, ya que si no somos conscientes de la responsabilidad que asumimos cuando usamos las vías públicas y efectivamente la asumimos, la circulación sería un caos y supondría un gran peligro para todos.


PRINCIPIO DE LA INTEGRIDAD CORPORAL
 Este principio se llama también de la seguridad personal. Nos dice que nadie está obligado a cumplir una norma si al cumplirla está poniendo en peligro su integridad personal. Algunas veces debemos actuar en contra de la norma, por causa mayor y para evitar un mal mayor. Así, por ejemplo, si estamos detenidos en un semáforo en fase roja y observamos por el espejo retrovisor que un camión se acerca a gran velocidad por la parte posterior de nuestro vehículo y prevemos que, por alguna circunstancia, no se va a detener, podríamos pasar el semáforo en rojo para evitar ser arrollados.

 

 PRINCIPIO DE LA SEÑALIZACIÓN.

La norma general de circulación indica que se debe circular por la derecha. Este principio dice que si existe un obstáculo que impida el paso, altere o limite esta regla, debe estar convenientemente señalizado. Como se ve, este principio es complementario al de la confianza, ya que si no existe ninguna señal que indique alguna alteración de la normal circulación, el conductor circulará con la confianza de que no hay ningún obstáculo, y si lo hubiera, estaría señalizado..

 

 

PRINCIPIO DE LA CIRCULACIÓN DIRIGIDA
 Este principio nos dice que los conductores deben ser dueños del movimiento de su vehículo en todo momento. Nos obliga, pues, a concentrar toda nuestra atención y nuestra conciencia a la actividad de conducir, sin distracciones que nos hagan perder el dominio sobre nuestro vehículo y, por lo tanto, provocar daños a los demás usuarios.


PRINCIPIO DE LA SEGURIDAD O DE LA DEFENSA
 En determinadas circunstancias, el principio de seguridad o de la defensa se antepone al de confianza. Nadie debe confiar ilimitadamente en que los demás usuarios cumplan al pie de la letra las normas reglamentarias; en casos excepcionales algún usuario puede tener un inesperado cambio de actitud y un comportamiento contrario a las normas. Este principio, por lo tanto, nos obliga a prever un comportamiento contrario a las normas de circulación para evitar daños y a circular por las vías públicas defensivamente, es decir, contando con la eventual imprudencia de los demás partícipes en el tráfico. Este principio es, pues, el complemento del «de confianza» y de él se deriva una de las normas esenciales de la circulación: la prudencia.

VALORES DEL CONDUCTOR:

      
TOLERANCIA
 

RESPETO.
 
  
RESPONSABILIDAD.
 
  
SOLIDARIDAD.
 
  
EFICIENCIA.

TIPOS DE PERSONALIDAD AL CONDUCIR

¿QUÉ SON LOS VALORES?
Desde el punto vista filosófico, los valores son los principios o las cualidades que nos permiten a las personas ponderar el valor ético de las cosas y emitir juicio sobre las conductas. Se podría decir que son las creencias básicas a través de la cual interpretamos el mundo y damos significado a nuestra propia existencia. El valor lo asimilamos siempre como lo bueno, lo perfecto o lo valioso.
Los comportamientos humanos están determinados por nuestras actitudes. Las actitudes son tendencias o predisposiciones relativamente estables que hacen que las personas nos comportemos de una manera u otras. Estas actitudes son adoptadas en función de los valores asumidos por cada persona.
Las personas asumimos valores y adoptamos las actitudes en las que se concretan los mismos, para sentirnos bien con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea, en el fondo en la búsqueda constante de la felicidad.

      

El que todo lo sabe:


Es el que cree que tiene control absoluto del tráfico y se siente con derecho de decirle a los demás conductores -incluso con gritos- cómo manejar correctamente. Para él, que es el supuesto experto, todas las demás personas al volante no son tan esmerados.

 

El que compite:


Es el que cree que está en una pista de competencia y nadie puede adelantársele. Acelera si el del costado acelera, cierra el paso si lo cree necesario. Es el más peligroso, sin duda.


Desde el punto de vista de la seguridad vial, asumimos valores y adoptamos actitudes que nos ayudan a sentirnos bien cuando utilizamos y compartimos las vías públicas con los demás usuarios. Estamos convencidos de que las normas son pactos en los que se concretan los valores y las actitudes que compartimos con los demás y por lo tanto las cumplimos.
Como señala el Principio de la confianza en la normalidad del tráfico, estamos convencidos de que los demás van a cumplir el pacto y respetarán las normas porque sus valores y actitudes son las mismas que las mías.

El filosofo:


A diferencia del anterior, este es un conductor sensato, sereno y reacciona con calma ante las malas maniobras de los demás conductores. Incluso, se atreve a ofrecer una explicación de esos hechos.

 

El fugitivo:


Y no es porque escape, sino porque escapa de la realidad -la congestión vehicular, la bulla de las bocinas, las maniobras imprudentes de los conductores, etc-, al poner en la radio y a todo volumen -o en sus audífonos -su música favorita.


TODOS LOS ACTORES DE LA VÍA IMPORTAN
Y así como hay normas de etiqueta para comer, tratar y comportarse delante de otros, también las hay para comportarse en la calle correctamente.  ¿Conoce algunas normas para comportarse en las vías? A parte de las normas de tránsito, actuar de forma respetuosa hace parte de la prevención de accidentes y nos hace conductores racionales y educados.
Tenga en cuenta tratar a las personas como quiere que ellas lo traten a usted. Adquirir valores al volante es tan importante como acelerar o frenar.

El evasivo:


No le importa el resto de conductores, llegar a su destino lo más rápido que pueda y evitar la mayor cantidad de peligros en su obsesión.

 

El justiciero:


Este tipo de conductor va más allá del sabelotodo. Además de creerse el experto al volante y decidir quién maneja mal y quién no, siente que debe hacer justicia por sus propias manos y no duda en bajarse del vehículo, con improperios de por medio, para castigarlos. Sí, con golpes.



10 normas para tener excelentes modales al volante son:
1.Ceder el paso: al peatón, al ciclista, a quien intenta cambiar de carril… cede el paso a quien lo necesita cada vez que tengas oportunidad. Todos queremos llegar a tiempo.
2.Respetar las filas: no respetar el orden de una fila es uno de los comportamientos más molestos que existen, y no sólo en una calle…. Por eso, te invitamos a respetar siempre las filas en el trancón, en la carretera, en el semáforo, etc. y así hacer un entorno más amigable y un tráfico más fluido.
3.No invadir el carril contrario: además de peligroso para el conductor y los otros vehículos, es una falta grave no respetar el espacio del otro. Respeta su lugar.
4.Circular por lugares permitidos: andenes, caminos y otros lugares destinados para el paso de peatones no deben ser invadidos por otros vehículos. Evita también invadir las cebras peatonales.
5.Recoger pasajeros en lugares asignados: los paraderos y las bahías son los lugares correctos a la hora de recoger personas que abordarán el vehículo de servicio público. Utilízalos.

El profesor:


Es el que se cree con en el derecho de dar clases de educación vial, diciendo al resto qué es lo que hacen mal y que pide que lo reconozcan por esa labor. Es cierto, es un estudio de otra parte del mundo, pero da luces de cómo nos comportamos frente al volante. Y vos, ¿con cuál te identificas?

6.Responder adecuadamente: pitar excesivamente, insultar y gritar no es la manera de actuar al volante ni a la hora de tratar a otras personas.  Actúa de manera cortés y evita comportamientos agresivos frente a otras personas.
7.Disculparse: si has cometido alguna imprudencia, debes disculparte con la persona afectada de manera amable. Todos cometemos errores.
8.Parquear en lugares permitidos: además de evitar una multa de tránsito, estacionarse en lugares permitidos evitará que obstaculices el paso de otros vehículos y permitirá un tráfico más fluido.
9.Mirar antes de cruzar: antes de atravesar una calle, debes mirar a los dos lados de la vía para evitar accidentes. Además, debes cruzar siempre por los puentes peatonales cuando estos estén disponibles.
10.Tirar la basura en su lugar: no se deben tiran a la calle. Recuerda poner la basura en su lugar justo al llegar a tu destino y así evitarás la contaminación y la suciedad en tu ciudad.

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